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Colón llega a Castilla detenido y encadenado PDF Imprimir E-mail
Marc Pons   
Martes, 21 de Noviembre de 2017 21:10

Tal día como hoy del año 1500, hace 517 años, el almirante Cristóbal Colón y su hermano Bartolomé Colón llegaban detenidos y encadenados al puerto de Cádiz (Andalucía), a bordo del barco La Gorda. Habían sido arrestados por orden del juez Francisco Fernández de Bobadilla, un polémico y desprestigiado magistrado que había sido enviado por los reyes Fernando de Aragón e Isabel de Castilla para intervenir la administración colombina. La isla de la Hispaniola, la única colonia consolidada, era gobernada por las oligarquías coloniales que, en el año 1500, estaban divididas en dos partidos claramente enfrentados: los partidarios de los Colón y los partidarios de la Corona.

Los partidarios de los Colón, mayoritariamente catalanes y valencianos, aspiraban a crear y desarrollar estructuras de gobierno que condujeran a la constitución de una entidad política propia vinculada directamente a la Corona, mientras que los partidarios de la Corona, mayoritariamente castellanos y leoneses, pretendían revertir los pactos entre el Almirante y los Reyes Católicos y convertir las colonias en una posesión territorial de la monarquía hispánica. El clima de guerra civil en la isla de la Hispaniola y las falsas acusaciones de corrupción y malversación que los enemigos de los Colón vertieron sobre su persona y la de sus familiares, pretextaron la mano de la monarquía.

El juez Fernández de Bobadilla arrestó y encarceló a los Colón con engaños y falsas promesas. Poco después se proclamó única autoridad en las colonias y entregó tierras, esclavos y privilegios comerciales a los partidarios de la Corona, tanto en perjuicio de la misma Corona como de los partidarios de los Colón. Durante su gobierno, la administración colonial alcanzó hitos de corrupción monstruosos, y su familia acabaría convertida en una de las más ricas de Castilla. Los Colón serían librados a la justicia castellana como unos vulgares delincuentes. Encarcelados en Castilla, se los obligaría a renunciar a buena parte de los pactos que, años antes, habían suscrito con los Reyes Católicos.

ElNacional.cat