Inicio Nabarmena La Memoria Histórica

La Memoria Histórica PDF Imprimir E-mail
Arturo Carreño Parras   
Lunes, 11 de Septiembre de 2017 09:16

Ahora que la Memoria Histórica está viva y en casi todas las comunidades autónomas se están descubriendo fosas comunes, asesinados en las cunetas y simas, creo que también es la hora de hacer un homenaje a todas y todos los huidos, perseguidos y refugiados en Francia, Bélgica y otros países de la Línea Maginot, que escaparon de la Guerra Civil española de 1936/1939 por republicanos, comunistas y socialistas rojos y que dieron fatalmente con la invasión nazi en la Europa oriental y rápidamente en Francia y en la Europa central. Estos huidos y exiliados trabajaron con los franceses, sobre todo, en la construcción de refugios, puentes, etcétera, para poder repeler la inminente invasión nazi, pero la Gestapo y la SS los fue capturando y deportándoles a los distintos campos de la muerte o de exterminio, como así se confirmó unos meses después del año 1941 / 1942. En la página web: www.deportados.es, del Amical Mauthausen y otros campos, se pueden ver a más de un centenar de deportados que murieron, y algunos sobrevivieron, con sus historias y parte de su vida cuando tuvieron que escapar de España y, más tarde, los que pudieron salvarse del infierno de aquellos campos de exterminio. Entre otros muchos campos estaban: Gurs, Mauthausen, Buchenwald, Auswhist, Treblinka, etcétera. En Mauthausen, concretamente, de unos 12.000 españoles solo sobrevivieron 2.500, es decir que fueron asesinados más de 9.000 españoles. En este campo, además, había otros subcampos como la cantera de Gusen, Ebensèe, Melk, Le Revière y también el terrorífico castillo de Hartheim, donde practicaban con seres vivos, su medicina mortal. Uno de aquellos supervivientes fue mi tío José Carreño Sáez, que fue capturado por la Gestapo en la Línea Maginot (en Los Vosgos) a los 22 años, y le deportaron primero a Buchenwald y después a Mauthausen-Gusen, donde pasó casi 5 años de cautiverio infernal. Una de sus frases era: “Si hay infierno, Mauthausen lo superaba”. Y otra: “Cómo le habían robado su juventud”. Murió en Puteaux con 93 años, en 2011. Deben ser muy pocos hombres y mujeres los que queden con vida actualmente, pero lo más justo es que en su tierra y en su país se les haga un gran homenaje a la libertad y la dignidad por dar su vida para que Europa y el mundo pudieran ser más libres. En Francia y otros países de Europa este homenaje se les ha reconocido hace mucho tiempo.

* Sobrino del deportado nº 45.371 con triángulo azul, José Carreño Sáez ‘http://deportados.es/carreno’

Noticias de Navarra