Jean-Pierre Faye, crítica de la razón narrativa Imprimir
Iñaki Urdanibia   
Lunes, 16 de Octubre de 2017 19:11

Tomando como pretexto un par de aniversarios ( cuarenta y cinco años de su publicación sobre los lenguajes totalitarios y veinte de su singular acercamiento a la filosofía) , acercamiento a este reconocido filósofo, creador de la revista “Change”, co-fundador del Collège International de philosophie…

Puede afirmarse que desde sus inicios, el filósofo francés tomo tomó como eje de su obra lo narrativo. Hasta no resulta exagerado que , en cierto sentido, abría una nueva mirada, un nuevo acercamiento a la filosofía y a la historia al tener en cuenta los discursos no resultantes de una circunstancia histórica sino en el desencadenamiento de ella. Estaríamos cerca de en el principio fue la narración. En cierta medida, mas de una manera más amplia y abierta a otras esferas del saber y siendo el suyo un acercamiento más analítico y riguroso , coincidía con la clásica obra de Víctor Klemperer sobre el lenguaje del Tercer Reich, abriendo la senda de los posteriores libros y análisis de Domenico Losurdo( sobre el imperio) o Eric Hazan ( sobre la République), o Adam Kovacsics ( sobre la guerra), por nombrar algunos conocidos..

Nacido en 1925, Jean-Pierre Faye se estrenó en el campo de la escritura , con alguna novela, consiguiendo en 1964 el premio Renaudot con la primera: L´Écluse; más tarde publicó algunos poemas; siempre con la tenaz atención de luchar contra el antisemitismo . De todos modos esta centralidad de la escritura se va a desplazar de inmediato al campo del lenguaje que va a ser su punto de mira esencial. Óptica que despega con la que se considera su obra maestra: « Langages totalitaires. Critique de la raison ( et) de l´économie narrative». Publicada en 1972 [ hay traducción en Taurus, 1974]- Magna obra de prácticamente mil páginas en las que analiza cómo el nazismo ha reflejado un tipo de relatos que le han hecho posible, proponiendo una tercera crítica – tras las críticas de la razón física y de la economía política- : la crítica de la razón narrativa. Allá analiza detalladamente los discursos que hacen la historia, ya que ésta no solo se basa en hechos sino también en discursos que provocan los acontecimientos que son descritos por ellos. Así desplaza el centro de observación desde lo que dice el nazismo , sino que es lo que se dice – de él y contra él- que es lo que convierte tal Estado en aceptable . Partiendo de las fórmulas de origen italiano stato totalitario, vertido al alemán como totale Staat , y trazando una genealogía de la topografía de la ideología de extrema derecha de ambos países en el período de entre-guerras. Se detiene igualmente en la ideología subyacente al lenguaje que deviene habitual haciendo que por medio de él los términos utilizados se conviertan en armas que llevaron a los crímenes más abominables.

La exhaustividad de su apabullante ensayo sobre el totalitarismo es ejemplar, enfocando la cuestión desde tres puntos de vista: la sociología de los lenguajes, una semántica de la historia, en la que distingue una semántica ideológica y una semántica de la economía, concluyendo que es en el cruce de estos dos niveles en donde se produce la historia; y por último , una crítica de la razón / de la economía narrativa, lugar en el que surgen los cambios de paradigma tanto en el campo del lenguaje, y su asentamientos en las masas, como en sus consecuencias plasmadas en la historia. Cuestiones que estudia en los años previos al ascenso fulgurante de la bestia parda y del fascismo mussoliniano.

Lecciones que se extraen de cara a la actualidad o perennidad del fenómeno que se reduce a la eliminación de la palabra del otro, como paso fundamental para el asentamiento del poder totalitario.

Esta tarea escrutadora fue continuada en 1990 con su La Raison narrative en la que da un giro radical a las preguntas que se ha planteado la filosofía examinando los relatos, las palabras, las narraciones desde la razón cuando su innovación va a ser plantear que lo que se debe hacer es , al contrario, examinar la razón desde la óptica de los relatos.

Este va a ser el intento que va a encarar precisamente en su obra de 1997: « Qu´est-ce que la philosophie» [ obra que posteriormente retomaría de manera “ transformatista” , rediseñándola y profundizándola en 2003: « La philosophie désormais»].

¿ Filosofía ha dicho ?

Si por su etimología parece quedar, más o menos, claro su ámbito: filo / sophia, amor a la sabiduría , a lo que se podría añadir la caracterización que se dio por parte de las escuelas, post-aristotélicas, del helenismo: aprender a vivir , la filosofía como c búsqueda de la felicidad…la cosa no parece quedar bien delimitada, y muestra de ello es la enorme cantidad de obras que los más, y menos, destacados filósofos han dedicado a tratar de definirla ( 1 ). La cosa se ha complicado muchos más con el aso del tiempo ya que la especialización y la división en diferentes campos del acto de filosofar, complica más las cosas .Teniendo en cuenta lo que acabo de señalar parece que no sería desmesurado definir la filosofía como el permanente empeño por definir su objeto. Así pues , estamos en el caso de la obra de Faye ante otro maldito libro que trata d explicar qué es la filosofía.

La obra de la que hablamos tiene indudablemente una originalidad y un cierto desmarque con respecto al común de las obras que se han centrado en ese empeño definitorio. Recorriendo los diversos caminos de la interrogación filosófica ( desplazando la mirada a los caminos chinos y árabes, y también hebreos), Faye explora los diferentes caminos emprendidos por la filosofía de cara a expresarse. Desplazamiento de la óptica eurocéntrrica, no solo mirando, así, a la lengua griega o germana, sino a otras diferentes lenguas en que se ha tratado de expresara la relación con el mundo , viendo así en la filosofía esa multiplicidad « que busca las condiciones de una coherencia en el desciframiento del mundo».

El pensador actúa como un passeur que intenta unir los islotes del archipiélago cultural de los humanos, tendiendo puentes entre geografías y culturas en busca de ciertos elementos comunes. Pivota su travesía en dos ejes: el viaje y la narración. Dos frases le sirven de apoyo: una de Heráclito, «es preciso que los filósofos sean narradores de muchas cosas » y la otra de Spinoza, « las ideas no son otra cosa que narraciones mentales de la naturaleza». Con tales guías y en dos grandes bloques, La cuestión del ser y la ética de los lenguajes el pensador nos invita a viajar con él, concediéndonos algunos tiempos de reposo s así quieren nombrarse por medio de ventanas que bien sirven para el paladeo y para la reflexión acerca de algunas de las ramas en que se ha ido esparciendo esa cosa llamada filosofía.

Nos desplazamos – mejor tal vez decir que somos desplazados por el avezado guía- desde el lugar de nacimiento, y bautismo, en la Asia griega y su posterior vieja a Atenas y al otro lado del mar, sin obviar que los primeros físicos jónicos habían viajado y habían actuado como unas eficaces esponjas a la hora de aprehender todo aquellos que en otros lugares veían. En los orígenes se ven viajes y narraciones de ellos que vienen a suponer recorridos culturales:; o en la tradición hebrea se cuenta con fidelidad la huida de Egipto, narración del Éxodo o Haggadah, más tarde la tradición helena relata cómo Platón, vendido en Egina por orden de Denis el tirano, es liberado de su condición de esclavo viaja a Atenas en donde funda su Academia. Así pues, la filosofía surge –según Faye- como un pensamiento de viaje, que se da no únicamente en tierra griega, o más tarde germana, sino que amplía sus caminos de Atenas a Alejandría, posteriormente entra la Bukhara de Al Farâbi, el Afganistán de Avicena, la Andalucía de Averroes, que sin pasarse pueden ser considerarse como tres pilares base de la llamada metafísica occiodental. Pensamiento greco-árabe al igual que greco-latino. En Córdoba Ibn Rochd, Averroes, y Ben Maïmon , Maimónides, nacen a unos metros el uno del otro, lo que va a hacer que ambas filosofías –árabe y judía- sean de partida prácticamente hermanas. No queda ahí la cosa sino que el autor se detiene en otros desplazamientos que se da en territorio hispano, la presencia y el desarrollo de la Cabala, que va a alimentar la naciente filosofía italiana…una red que hace que algunos textos de la época fuesen publicados en tres lenguas, lo cual da cuenta de la coincidencia y en la unión entre distintos.

Términos nuevos en distintas geografías y pensadores: ser en Grecia, Averroes que funda la metafísica traduciendo a Aristóteles, traducciones latinas de tales obras que dan lugar al nacimiento del concepto de sujeto, y el desarrollo y asentamiento de tal noción en Cartesius – su nombre en latín- al revolucionar la conciencia del ser propio, como ser pensante y abriendo las puertas al ser deseante; la crítica de esta noción de sujeto cartesiana por parte de Nietzsche avanza la hipótesis del sujeto “ como inconsciente”, no estamos lejos de las derivas posteriores del psicoanálisis.

El guía no lleva con detalladas explicaciones, y un riguroso señalamiento de coincidencias entre distintos, de Platón a Hegel, o a las interpretaciones heideggerianas de la concepción del ser aristotélico [ no se ha de obviar la obra demoledora que dedicó al maestro de la Selva Negra: « Le Piège. La philosophie heidegerienne et le nazisme »]. Precisamente con respecto al filósofo nombrado mantiene la tesis de que éste cortocircuitó el quehacer propio de la filosofía – contar lo otro – para replegarse en su terruño y ante las acusaciones de blandengue que le llovían desde las propias filas del nacionalismo acusa a la filosofía de esta en la base de una especie de “ metafísica nihilista”, obviando el campo de la ética ya presente en la Grecia clásica, e introduciendo a la filosofía occidental en un impasse en el que cesa la vertiente narrativa, para elaborar otra – que según Faye- prepara el camino al totalitarismo nazi.

SE desplaza a China en donde a principios del siglo XX un joven emperador muestra sus ansias de acercarse a la modernidad, deseo que le supuso el exilio; esto no quita para que se diese un acercamiento y las correspondientes traducciones de textos de Montesquieu, Kant y otros…no impidiendo esto que se perdiese el peso de Lao-tsé, y el tao como centro vacío, que se asemeja en no pocos aspectos a las aseveraciones de Heráclito que hablaba de un gran cuadrado que no tiene ángulos…Tampoco ignora el peso de las enseñanzas de la Chândogya Upanishad…

Una enriquecedora travesía por la historia del pensamiento destacando las confluencias y analogías en la búsqueda de los humanos de explicaciones ante la estupefacción que ocasiona el mundo.

« Lo que se podría considerar como el objetivo de nuestra investigación, es la potencia narrativa. Desearía decir que esta potencia es la única que resulta verdaderamente inalienable. Es fundadora de los pueblos, es también liberadora o emancipadora, es lo que convierte a la libertad en resistente. Es también lo que puede preparar o hacer aceptar grandes masacres, o clamorosas injusticias. Es igualmente lo que da, a quien permanece solo, una última palabra sobre lo que le sucede »; y a esa labor de descifrar los sentidos subyacentes, a desvelar lo disimulado, estableciendo un constante diálogo entre culturas, entre diferentes períodos históricos, siempre con la preocupación de los peligros de la historia.

En fin, una inagotable labor que puede encuadrarle en la línea de la filosofía crítica que va de Kant a la actualidad, pasando por Marx, Nietzsche – de quien por cierto escribió un par de eruditos estudios-, Adorno&Horkheimer, o Wittgenstein…crítica de la razón, de la economía política, genealogía de la moral, crítica de la razón instrumental, crítica del lenguaje, y…crítica de la razón narrativa; he ahí la aportación de Jean-Pierre Faye.

———————————————————————–

( 1 ) Sería una tarea ímproba, al menos para el que esto escribe, además de no ser el lugar, tratar de nombrar la totalidad de obras que se han dedicado, de uno u otro modo, a definir o a servir de acercamiento a esa cosa llamada filosofía: me conformaré, en proverbial desorden, a señalar distintos autores, que tengo a mano, que han emprendido la tarea que señalo: Roland Jaccard, Víctor Gómez Pin, Xavier Rubert de Ventós, Carlos Thiebaut, Javier Sádaba, Kambouchner, Jenny Teichman y Catherine C. Evans, Roger Pol-Droit, Comte-Sponville, Bertand Russell, Michel Gourinat, Ortega y Gasset, Martin Heidegger, Maurice Merleau-Ponty, Jean-François Lyotard, Gilles Deleuze& Félix Guattari, Jean-Luc Nancy, Pierre Hadot, Stephan Körner, François Dagognet, Juan Pedro García del Campo y Manuel Montalbán García, Emilio Lledó, Christian Delacampagne y Robert Maggiori, Karl Jaspers, Miguel Ángel Quintanilla, Jeanne Hersch, Martin Hollis, Michel Onfray, Dominique Janicaud, Kasimires Ajdukiwicz, José Echeverría, Felipe Martínez Marzoa, Dave Robinson y Judy Groves, Alain, Manuel Güell y Joseph Muñoz, Julián Marías, Antonio Millán Puelles, Neil Turnbull, Ricardo Yepes Stork, Danto, Thomas Ángel, Denis Huissman, Nigel Warburton, Jacques Schlanger, Anzenbacher, Alain Renaut, Badiou & Zizek, …sin contar las abundantes historias ( Copleston, Châtelet, Bréhier, Hirscherberger, Abbagnano, Hottois, Huissman, Störig, Jesús Mosterín, Gustavo Bueno, Christian Descamps, Delacampagne, Jean-Marie Besnier, Yvon Belaval, D.J.O´Connor, …) diccionarios y léxicos varios ( Miguel Ángel Quintanilla, Ferrater Mora, Jacobo Muñoz, la Enciclopedia de Oxford, le vocabulaire européen de Barbara Cassin, Jacqueline Russ, Lalande, …)

 

KAOSENLARED

http://kaosenlared.net/jean-pierre-faye-critica-la-razon-narrativa/