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Juan Kruz Lakasta
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"EL flamante consejero de Fomento, Luis Zarraluqui Ortigosa, advirtió en la toma de posesión de su cargo que 'habrá cosas que deberemos abandonar temporalmente y otras en las que nos tendremos que centrar de forma prioritaria'. En concreto, el nuevo consejero destacó el proyecto del Tren de Alta Velocidad, 'muy importante por su inversión y por los efectos que dicha inversión tiene en el tejido industrial dedicado a la construcción". Lo anterior es un fragmento de la crónica publicada en este periódico a cuenta de la toma de posesión de sus cargos de los nuevos consejeros del Gobierno de Navarra. La leí el domingo al mediodía, durante el vermú, y se me atragantó la croqueta. Tras practicarme la maniobra de Heimlich con tanto vigor que el trozo de fritura atorado en mi garganta acabó encestado en el vaso de bitter de una señora sentada en la misma terraza pero dos mesas mas allá, mi amigo el inverosímil pamplonés Fermín Huarte me preguntó por la causa de mi atragantamiento. Le respondí que las declaraciones de Zarraluqui me habían encogido el alma, y, con ella, la laringe. Me pareció que, probablemente por su bisoñez en estas lides, el nuevo consejero había explicado de manera descarnadamente clara el sometimiento de los mandatarios de UPN a las necesidades de las constructoras, el por qué UPN se empeña en sacar adelante una carísima obra faraónica cuando su continuidad no está asegurada más allá de las mugas de Navarra; y la devolución del dinero adelantado por parte de un Estado al borde de la quiebra, tampoco. "No ha podido ser más claro", le dije a Fermín. "Sí que ha podido", me contestó. Acto seguido, cogió una servilleta de papel, y reescribió en ella la crónica tal que así: "El flamante consejero de Fomento, Luis Zarraluqui Ortigosa, advirtió en la toma de posesión de su cargo que 'Álvaro Miranda ha dejado un agujero en las cuentas públicas navarras de dimensiones astronómicas, por lo que vamos a realizar recortes brutales en ámbitos tan sensibles como la educación y la sanidad, para poder seguir gastando en lo único que nos importa'. En concreto, el nuevo consejero destacó el proyecto de Tren de Alta Velocidad, 'muy importante por su inversión y por los efectos que dicha inversión tiene en el tejido industrial dedicado a la construcción, esto es, en la Cofradía del Hormigón, que es quien ha mandado, manda y mandará realmente en Navarra mientras nosotros estemos en el Gobierno".
http://www.noticiasdenavarra.com/2012/06/26/opinion/columnistas/la-entibadora/contracronica
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