Inicio Nabarmena Nabarra en su vida histórica, 500 años de la conquista del Reino, Campion e Irujo

Nabarra en su vida histórica, 500 años de la conquista del Reino, Campion e Irujo PDF Imprimir E-mail
Arantzazu Amezaga Iribarren   


Releyendo los viejos libros que siguen siendo actuales pues poco más se han añadido al listado de los mismos de un hecho tan trascendental para la historia de un pueblo como lo es su conquista, me encuentro con un viejo tomo de la Editorial Vasca Ekin de Buenos Aires, fundada por Isaaka López Mendizabal, el impresor-librero de Tolosa, y Andrés Irujo Ollo, hermano de Manuel, que la dirigió hasta su muerte y que fue, en cierto modo, la muerte de la Editorial. Ambos exiliados en Buenos Aires, apoyados por muchos vascos entre ellos el impresor Sebastián Amorrortu, decidieron publicar, rescatándolos de la quema franquista que se daba en el país, los libros que recogían y exhibían la cultura vasca.

Este libro de Arturo Campion, publicado por primera vez en 1915, lo es en Buenos Aires en 1971, tiene un excelente prólogo de Manuel Irujo, que nos adentra en la vida y ánimo de Campion, añade además una relación de las obras impresas de este, casi un centenar, entre las que se encuentran no solo sus libros sino sus artículos y conferencias, admirable recogida bibliográfica realizada en el exilio, sin bibliotecas ni archivos a su alcance, lo cual supone un trabajo extra de documentación, avalado por la respetabilidad de Irujo en esos temas. Siempre usó, basta ver su archivo personal, una concienzuda y crítica revisión de las fuentes para exponer después sus criterios de modo divulgativo.

Dice Irujo "...el estudio de nuestro pasado histórico condujo a Campion a conocer nuestra patria, a quererla como tal, y a dedicarle los afanes de su existencia, ciertamente fecunda. En tal querencia aprendió Campion, nieto de un antiguo oficial de los ejércitos napoleónicos, radicado en Iruña, decantarse por la causa vasca a través de la Asociación de los Euskalerriakos, de la que forma parte, aprende euskara y además de realizar una gramática, que poquísimas había para tal estudio, emprendió la tarea de publicar en tal idioma su poema Orrega, sino que se convirtió en historiador, polemista, investigador, literato de novelas históricas y narraciones inolvidables, en un profuso colaborador de los diarios y revistas que proliferaron en el país, al conjuro del arrebatador impulso de los Euskalerriakos primero, después del Nacionalismo vasco de la mano de Sabino Arana Goiri, de quien fue amigo personal, como el padre de Manuel Irujo, Daniel. Tuvo tiempo de funcionar con éxito en la vida política como diputado de Navarra y senador de Gipuzkoa. Sus actuaciones en la Gamazada, 1892-93, son inolvidables, así como sus discursos.

Fue presidente de las Sociedad Internacional de Estudios Vascos, cuyo congreso se celebró en París en 1897, con motivo de la Exposición Universal, a la que asistió Daniel Irujo (hay un baúl de viaje de aquellos tiempos, con la fecha y el organigrama de la Exposición) y en 1900-02 de las que se celebraron en Hendaia, donde el euskalerriako Estanislao Aranzadi, otro de sus grandes amigos, sugirió la constitución de una Federación Literaria Vasca, que fue aceptada, constituyéndose un Comité del que fue presidente el canónigo Adema, y vicepresidentes Campion y Arana Goiri, y otras personalidades. Acudió años después a un Congreso en Biarritz, dirigido por M. Vinson, el bibliotecario francés primer recopilador y autor de la bibliografía vasca. Es en este Congreso donde nace Círculo de Estudios Euskarianos, que en 1918 da lugar a la creación y congreso de Eusko Ikaskuntza.

En Nabarra en su vida histórica, Campion exhibe su faceta de archivista, pues recopila minuciosamente los documentos históricos, y exhibe su erudición en el tema, exponiéndolo desde el origen vascón de Nabarra hasta el arrasamiento que supuso de su soberanía la Conquista de Fernando de Aragón, hoy 25 de julio hace 500 años. No solo nos da su opinión, fermentada en estas fuentes, sino que expone desde la páginas 522-31 de este libro de su vejez, como lo califica, conminándole a posarse en los corazones de los nabarros, confirmándoles en su fe y reconfortándolos en su esperanza, la certeza de las afirmaciones de Alesson, Yanguas y Miranda, Olave y Díez, del Marqués de Montesa, de Joaquín Ma. Múzquiz, Anacleto García Abadía y otros que cansa relatar, la idea incuestionable de las falsas razones con que operó Fernando de Aragóin (Bulas, etc.) para conquistar el reino de Nabarra, restarle la soberanía que ejercía, declarándose rey del mismo y a más, dividiéndole en dos, norte y sur, Iparralde y Hegoalde.

Aunque es cierto que se mantuvieron las Instituciones del reino, pudiera decirse que languidecieron hasta la I Guerra Carlista o Foralista, perdida por el pueblo vasco, y la famosa Ley de 1841, que acaba definitivamente con lo que restaba de la soberanía de un reino que fue maravilla para autores como Shakespeare, y la gran genialidad política del espíritu vasco", según afirma Manuel Irujo.

 

Arantzazu Amezaga Iribarren. Bibliotecaria y escritora

 


http://www.deia.com/2012/07/25/opinion/tribuna-abierta/nabarra-en-su-vida-historica-500-anos-de-la-conquista-del-reino-campion-e-irujo